miércoles, diciembre 06, 2006

Se dice, se comenta, se rumorea

...Que en ciertas reuniones la gente pierde más el tiempo en comentar porque ciertas cuadrillas tienen setenta, que en pensar porque ellos tienen cuatro...el día que algunos aprendan a resolver sus propios problemas en vez de escudarse en los comensales, mejor les irán las cosas...los comensales ya saben preocuparse de sus problemas.

1 comentario:

TERTVLIO dijo...

Coño, Agustín, a veces me dejas sorprendido. ¿Cómo esperas que ocurra otra cosa?

Hacerlo sería asumir el fracaso de una gestión, reconocer que no se han hecho bien las cosas y, lo que es peor, que no se sabe cómo hacerlo. Y eso ante una Junta como Dios manda equivale a cese.

Pero mi duda es: si aquí las juntas son como manda Dios PERO DE OTRA MANERA y los criterios de selección y designción de un capataz son tan de peso como "vender lotería", "tener devoción" o un "cuadante de 60 costaleros (invisibles)", lo que viene siendo un capataz socialista, término magistralmente acuñado por Miguel Ángel Plaza, asumir un error no supondría el cese de nadie...

¿Por qué esa proyección de las miserias propias? Pena. Es por pena. A veces pienso que es por envidia: porque unos hacen bien las cosas y ellos no. O porque unos capataces sepan y otros no. Pero no. No es envidia: es ¡pena!

Pena porque cuatro han puesto de moda algo y se está empezando a ver que con corazones los pasos no se mueven. Que se mueven con piernas, cuellos, esfuerzo, fuerza, técnica...


P.S. Y de eso, aunque no lo reconozcan (aunque criticarlo sea tanto como aceptarlo) andamos bastante escasicos por aquestos pagos...